Marco Rubio contra el actual seguro PIP
RUI FERREIRA / el Nuevo Herald
El líder de la mayoría de la Cámara de Representantes de la Florida, Marco Rubio, dijo ayer que se opone a la renovación de los términos actuales del popular seguro de chofer PIP (Personal Injury Protection), porque es una fuente de corrupción y se necesitan mejores formas de beneficiar al público.
''Un jurado de instrucción concluyó que el sistema actual de PIP ha creado una industria fraudulenta multimillonaria que escenifica accidentes y cobra por servicios nunca realizados, y por pacientes que en realidad nunca han visto. Esta industria masiva de fraude les cuesta millones de dólares a los consumidores de la Florida que entonces tienen que pagar primas más altas'', expuso Rubio en un comunicado.
El legislador aclaró que no apoya ''los deseos de las compañías de seguro'' de acabar con el PIP, sino que apoya ``la protección de los pacientes y los consumidores a través de la creación de una nueva cobertura obligatoria que cubra los gastos médicos y que, al mismo tiempo, elimine la industria del fraude''.
Por lo cual, acotó Rubio, ``sería irresponsable extender el actual sistema de PIP, pues significaría la protección de los que quieren continuar con el fraude''.
Posteriormente, su portavoz Jill Chamberlin aclaró a El Nuevo Herald que Rubio espera recibir todo tipo de ideas y propuestas para crear un PIP alternativo que ``defienda más los intereses de los consumidores y los contribuyentes''.
''Estamos buscando soluciones, tratando de identificar ideas entre nuestros colaboradores, del mismo modo que estamos enfrascados ahora en el tema de los impuestos a la propiedad'', dijo la portavoz.
De todos modos, es poco probable que el tema del PIP sea incluido en la sesión especial de la legislatura que comienza el lunes.
El PIP es uno de los seguros de conductores más populares, baratos y accesibles en la Florida, pero pudiera desaparecer el 1ro. de octubre de este año. Su obligatoriedad debió haber sido renovada por la Legislatura pero, aunque el Senado la aprobó, la Cámara de Representantes la sacó de la agenda y la ''mató'' al instante.
Esta aparente decisión del liderazgo de la Cámara, dijeron especialistas, provocará una cadena de reacciones que van desde un incremento de los gastos en los hospitales públicos, porque los médicos privados dejarán de atender a los accidentados, hasta la desaparición de cualquier incentivo a un chofer irresponsable para evitar que acumule puntos en su licencia.
Otra consecuencia es que deja la puerta abierta a las grandes compañías de seguro para ofrecer una cobertura de PIP menor, pero más cara. ''Nos quedaremos con primas de seguros médicos más altas porque las aseguradoras deberán cubrir los tratamientos médicos de los accidentes que una vez estuvieron cubiertos por aseguradoras de automóviles con el PIP'', señaló el cirujano ortopédico Steven Greenberg.
''Irónicamente, tendremos tasas de seguros de automóviles más altas'' pues ''mientras inicialmente habrá una pequeña disminución en el costo de los seguros de automóviles con la eliminación del PIP, esos ahorros serán borrados, y luego serán negativos a medida que las tasas de cobertura por responsabilidad civil --para cubrir lo que se solía pagar por PIP-- y las tasas de cobertura para conductores no asegurados suban para cubrir todos los reclamos nuevos contra los conductores sin seguros'', añadió.
En Miami, una de las ciudades donde peor se maneja en la nación y donde especialistas calculan que un 50 por ciento de los chóferes manejan con un PIP solamente, hay gente alarmada ante la perspectiva del incremento de los accidentes. Si a esto se le suma el hecho de que la eliminación del PIP acaba con la protección de los cuidados médicos, la situación que se avecina es, expuso ayer el doctor Mark Cereceda, ``catastrófica''.
''El 40 por ciento de los habitantes de la Florida no puede pagar un seguro de salud y [el PIP] es el único seguro de que disponen, en caso de un accidente, para poder recibir tratamiento médico'', afirmó Cereceda, uno de los organizadores de una manifestación que ayer por la tarde juntó a unas 150 personas frente a las oficinas de Rubio.
Bajo un pequeño mar de pancartas que decían ''el pueblo primero, las ganancias después'', el tasador público Alex Deaza se quejaba de su suerte.
''Me paso el día manejando. Si ahora quitan el PIP, es una desgracia. Uno sale a la calle sin saber quién tiene seguro y quién no. Ya de por sí es difícil manejar en esta ciudad, ahora imagínese en esta situación'', acotó Deaza.
El líder de la mayoría de la Cámara de Representantes de la Florida, Marco Rubio, dijo ayer que se opone a la renovación de los términos actuales del popular seguro de chofer PIP (Personal Injury Protection), porque es una fuente de corrupción y se necesitan mejores formas de beneficiar al público.
''Un jurado de instrucción concluyó que el sistema actual de PIP ha creado una industria fraudulenta multimillonaria que escenifica accidentes y cobra por servicios nunca realizados, y por pacientes que en realidad nunca han visto. Esta industria masiva de fraude les cuesta millones de dólares a los consumidores de la Florida que entonces tienen que pagar primas más altas'', expuso Rubio en un comunicado.
El legislador aclaró que no apoya ''los deseos de las compañías de seguro'' de acabar con el PIP, sino que apoya ``la protección de los pacientes y los consumidores a través de la creación de una nueva cobertura obligatoria que cubra los gastos médicos y que, al mismo tiempo, elimine la industria del fraude''.
Por lo cual, acotó Rubio, ``sería irresponsable extender el actual sistema de PIP, pues significaría la protección de los que quieren continuar con el fraude''.
Posteriormente, su portavoz Jill Chamberlin aclaró a El Nuevo Herald que Rubio espera recibir todo tipo de ideas y propuestas para crear un PIP alternativo que ``defienda más los intereses de los consumidores y los contribuyentes''.
''Estamos buscando soluciones, tratando de identificar ideas entre nuestros colaboradores, del mismo modo que estamos enfrascados ahora en el tema de los impuestos a la propiedad'', dijo la portavoz.
De todos modos, es poco probable que el tema del PIP sea incluido en la sesión especial de la legislatura que comienza el lunes.
El PIP es uno de los seguros de conductores más populares, baratos y accesibles en la Florida, pero pudiera desaparecer el 1ro. de octubre de este año. Su obligatoriedad debió haber sido renovada por la Legislatura pero, aunque el Senado la aprobó, la Cámara de Representantes la sacó de la agenda y la ''mató'' al instante.
Esta aparente decisión del liderazgo de la Cámara, dijeron especialistas, provocará una cadena de reacciones que van desde un incremento de los gastos en los hospitales públicos, porque los médicos privados dejarán de atender a los accidentados, hasta la desaparición de cualquier incentivo a un chofer irresponsable para evitar que acumule puntos en su licencia.
Otra consecuencia es que deja la puerta abierta a las grandes compañías de seguro para ofrecer una cobertura de PIP menor, pero más cara. ''Nos quedaremos con primas de seguros médicos más altas porque las aseguradoras deberán cubrir los tratamientos médicos de los accidentes que una vez estuvieron cubiertos por aseguradoras de automóviles con el PIP'', señaló el cirujano ortopédico Steven Greenberg.
''Irónicamente, tendremos tasas de seguros de automóviles más altas'' pues ''mientras inicialmente habrá una pequeña disminución en el costo de los seguros de automóviles con la eliminación del PIP, esos ahorros serán borrados, y luego serán negativos a medida que las tasas de cobertura por responsabilidad civil --para cubrir lo que se solía pagar por PIP-- y las tasas de cobertura para conductores no asegurados suban para cubrir todos los reclamos nuevos contra los conductores sin seguros'', añadió.
En Miami, una de las ciudades donde peor se maneja en la nación y donde especialistas calculan que un 50 por ciento de los chóferes manejan con un PIP solamente, hay gente alarmada ante la perspectiva del incremento de los accidentes. Si a esto se le suma el hecho de que la eliminación del PIP acaba con la protección de los cuidados médicos, la situación que se avecina es, expuso ayer el doctor Mark Cereceda, ``catastrófica''.
''El 40 por ciento de los habitantes de la Florida no puede pagar un seguro de salud y [el PIP] es el único seguro de que disponen, en caso de un accidente, para poder recibir tratamiento médico'', afirmó Cereceda, uno de los organizadores de una manifestación que ayer por la tarde juntó a unas 150 personas frente a las oficinas de Rubio.
Bajo un pequeño mar de pancartas que decían ''el pueblo primero, las ganancias después'', el tasador público Alex Deaza se quejaba de su suerte.
''Me paso el día manejando. Si ahora quitan el PIP, es una desgracia. Uno sale a la calle sin saber quién tiene seguro y quién no. Ya de por sí es difícil manejar en esta ciudad, ahora imagínese en esta situación'', acotó Deaza.
Etiquetas: seguro
