05 junho 2007

Duelo virtual en Florida entre McCain y Romney

RUI FERREIRA / El Nuevo Herald

La Florida fue escenario ayer de un virtual choque de titanes que protagonizaron dos candidatos republicanos a propósito de un tema tan espinoso como la inmigración. Fue un duelo, a distancia, entre el senador John McCain y el ex gobernador Mitt Romney, dos contendientes con firmes divergencias sobre las necesidades de una reforma migratoria.
McCain dijo ayer, ante una audiencia de la Cámara de Comercio del Gran Miami, que la necesidad de una reforma inmigratoria es tan apremiante que, incluso, se puede dar el lujo de que la propuesta no sea perfecta siempre que sea viable.

Según el senador, la propuesta que ha presentado junto con su colega demócrata Edward Kennedy, asume el problema de la seguridad territorial como una prioridad en la implementación del proyecto .

''Esto no será aprobado hasta que el secretario de Seguridad Territorial certifique que las fronteras están seguras'', comentó McCain a una audiencia que incluyó a los tres congresistas cubanoamericanos del sur de la Florida, así como líderes educacionales, empresariales y comunitarios.

De acuerdo con el veterano senador por Arizona, que va por su cuarto término en el Congreso, ``el sistema político de Washington nos ha instado a dejar la búsqueda de soluciones para los problemas más difíciles a futuras generaciones de líderes. Año tras año se dejan asuntos sin resolver porque tememos las consecuencias políticas de abordarlos de manera seria, o los valoramos por su utilidad para lanzar ataques políticos en nuestras campañas''.

Por eso, no actuar ''en este momento'' constituye ''una renuncia inaceptable a nuestras responsabilidades de defender la seguridad, la prosperidad y los valores de nuestra nación'', precisó.

McCain no mencionó a Romney por su nombre, pero en las últimas semanas los dos han entablado un contrapunto tal sobre inmigración que la respuesta del ex gobernador no sorprendió a observadores cuando fue publicada horas después.

''La propuesta migratoria [...] no llena las expectativas de una solución práctica a este problema'', dijo Romney, para quien la divergencia entre los dos se basa ``en políticas y prioridades relacionadas con la aplicación de las leyes de inmigración''.

McCain dijo que está abierto a toda idea nueva sobre el asunto, pero recordó que su propuesta ha provocado reacciones en todo el espectro político del país, ``a la izquierda y a la derecha''.

''Esto suele ser el caso cuando se llega a un acuerdo, [cuando] personas de buena voluntad que toman sus responsabilidades con seriedad argumentan que nuestras ideas son demasiado severas o muy poco severas'', continuó el senador de Arizona.

''No cuestiono la sinceridad de sus convicciones ni la sinceridad de su propósito en ofrecer otras propuestas para resolver el problema. Sin embargo, la mayoría estamos de acuerdo con una premisa: la situación actual es inaceptable'', agregó McCain.

Aun así, acusó a Romney de exagerar los problemas de Estados Unidos con su enérgica campana política, incluso de golpes bajos. ''Querer ser electo a toda costa, a punto de hacer parecer los problemas de nuestro país peores de lo que realmente son, tirando golpes bajos, deja mucho que desear en términos de liderazgo presidencial'', acotó McCain.

Observadores han señalado que Romney no ha presentado un plan estructurado como el de su rival que explique cómo piensa lidiar con los casi 12 millones de inmigrantes ilegales que hay en Estados Unidos.

Romney ha desplegado lo que parece ser una respuesta diferente sobre el tema, en función de la audiencia que en ese momento tiene delante. El mes pasado. en Carolina del Sur, al referirse a la visa Z que el presidente George W. Bush quiere ver atribuida a los trabajadores temporales, el ex gobernador le llamó ''visa A'', por ''A, de amnistía'', una palabra tabú en el vocabulario político republicano.

Una semana después, en la Florida, un estado mucho más proinmigrante, Romney fue mucho más suave al mencionar el tópico.

''Algunos están tratando de involucrarse en que si esto es técnicamente una amnistía o no, pero yo no me voy a meter en eso de definir qué es técnicamente una amnistía. Dejaré eso para los abogados'', indicó.

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10 março 2007

Controversia rodea visita de candidato republicano

RUI FERREIRA / El Nuevo Herald

Mitt Romney se convirtió ayer en el primer candidato oficial republicano a la presidencia en visitar el sur de la Florida, pero el ex gobernador de Massachusetts tuvo una recepción controversial por su oposición a la legalización de inmigrantes indocumentados, y su respaldo a una política migratoria más estricta.

''Le doy un valor a la inmigración legal. Pero debemos detener la ilegal y hemos tenido muy poco éxito en lograrlo'', dijo Romney, en una conversación sostenida ayer con El Nuevo Herald, antes de presentarse en la tradicional Cena Lincoln anual del partido republicano de Miami-Dade.

Romney, quien aspira a ser el primer mormón en la Casa Blanca tras ocupar los últimos cuatro años la gobernación de Massachusetts, no puso en duda que Estados Unidos se beneficia con la inmigración legal, pero consideró que se debe ''detener'' la ilegal.

''La forma de hacerlo es reforzando la seguridad en la frontera, pero también con un sistema de verificación de empleo, de forma que sepamos quien trabaja legalmente y quien no'', sostuvo el candidato de 59 años.

En un discurso impartido la semana pasada ante un grupo conservador, Romney alardeó de los vetos que impuso a leyes que otorgaban becas y licencias de conducir a los indocumentados.

Esta postura levanta recelos entre los activistas republicanos hispanos, como la empresaria Ana Navarro, quien calificó ayer en una columna en The Miami Herald de ''estereotipada, denigrante y equivocada'' la descripción que hizo Romney en su discurso de los indocumentados como personas ``sin habilidades, ni educación''.

Navarro, quien respalda la candidatura del senador John McCain, advirtió a Romney que esta postura no puede ser bien recibida entre los republicanos de Miami.

La visita del ex gobernador vino precedida por el estreno de su primer anuncio en español, protagonizado por el ex presidente del partido en la Florida, Al Cárdenas, quien está presentado al candidato entre los principales contribuyentes del estado.

Al tanto de la importancia que Cuba y Venezuela tienen entre el electorado del sur de la Florida, Romney dijo que el auge del dúo Fidel Castro-Hugo Chávez es una consecuencia de la poca atención de Estados Unidos a la región.

''Castro, unido a un Chávez con dinero del petróleo, representa una amenaza enorme a los derechos humanos y la democracia en Latinoamérica'', opinó el ex gobernador. ``Hay dos Latinoaméricas: los países que comercian con Estados Unidos y respetan los valores democráticos, y aquellos que están al lado de Fidel Castro y Hugo Chávez''.

Su solución es un plan de siete puntos que presentó anoche ante la audiencia de la Cena Lincoln, y que recoge asuntos como energía y petróleo, seguridad fronteriza, Cuba y Venezuela, narcotráfico, el libre comercio y la pobreza en la región.

''Lo primero que no debemos hacer es normalizar las relaciones con Cuba. En mi opinión, debemos mantener la presión viva, aislar a Cuba económica y diplomáticamente'', subrayó.

Romney consideró que Washington debe darles prioridad a sus aliados en la distribución de asistencia y ratificar acuerdos de libre comercio con ellos.

Sobre sus posibilidades en el apretado campo de presidenciables republicanos, donde compite con figuras conocidas como McCain o Rudy Giuliani, el ex gobernador aseguró que será tan conocido como ellos cuando lleguen en un año las primarias, para luego partir a reunirse con empresarios locales que la campaña se negó a identificar.

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09 março 2007

Inmigrantes si, pero...

Este fin de semana Mitt Romney se convierte en el primer republicano candidato a la presidencia en visitar el sur de la Florida. Pero el ex gobernador de Massachussets está teniendo una recepción controversial, a raíz de su polémica postura sobre inmigración y su llamado a frenar el ingreso de indocumentados y un mayor control sobre los empleadores.

“Le doy un valor a la inmigración legal. Pero debemos detener la ilegal y hemos tenido muy poco éxito en lograrlo”, dijo Romney, en una conversación hoy, previa a su presentación ante una quiza complaciente audiencia republicana, en la tradicional cena anual, el Lincoln Dinner.

El ex gobernador (2002/2006) no duda de que Estados Unidos se beneficia con la inmigración legal, la cual piensa ha sido “fuente de gran vitalidad, valores familiares y energía”.

Sin embargo, “creo que debemos reducir, y si posible, detener la inmigración ilegal. Y la forma de hacerlo es reforzando la seguridad en la frontera, pero también con un sistema de verificación de empleo, de modo a enterarnos quien trabaja legalmente y quien no”.

Mientras estuvo al frente del estado de Massachussets, Romney dotó la policía estatal de amplios poderes para aplicar las leyes de inmigración, un proyecto del ex secretario de Justicia, John Aschcroft, que prosperó parcialmente en la Florida, bajo la administración de Jeb Bush.

El pasado viernes, en un discurso ante el Comité Conservador de Acción Política (CPAC), hizo alarde de las dos veces en que, siendo gobernador, recurrió al poder de veto: acabar con becas de estudio y licencias de manejar para los indocumentados.

Esta mañana, en la conversación con El Nuevo Herald, el ex gobernador insistió en que el pueblo estadounidense no apoya el uso de la violencia contra los inmigrantes porque “tiene compasión”, pero no hay que abdicar de un estricto control migratório.

“No podemos abandonar la capacidad de administrar y colocar un límite a quien puede venir a trabajar aquí”, dijo.

Y es precisamente esta aparente dualidad política que levanta recelos entre activistas republicanos y pro inmigrantes. Su discurso ante el CPAC, por ejemplo, llevó a la empresaria Ana Navarro a calificarlo de que “esteriotipado, denigrante y equivocado”.

En un comentario publicado ayer por la mañana en The Miami Herald y que le dirigió directamente, Navarro dijo que la Florida es un escenario real del éxito de la inmigración, que aquí el sentimiento contra los indocumentados es mínimo y que sus políticos y legisladores han históricamente promovido leyes que les favorecen y los integran a la sociedad.

Según un sondeo realizado por The Miami Herald el año pasado, antes de las primarias de septiembre, más del 55 por ciento del electorado republicano está de acuerdo en dotar a los indocumentados de una ruta hacia la ciudadanía. Presentemente hay dos propuestas en el Capitolio en ese sentido, una presentada por el también candidato John McCaine y otra por el senador Mel Martínez.

Navarro recordó desastres del pasado. “La retórica anti inmigrante, representó un desastre para los republicanos dentro del electorado hispano. [Hasta] el presidente Bush reconoció que hay que curar las heridas, y por eso tomó la decisión extraordinaria de pedir a un senador en activo, Mel Martínez por la Florida, que ocupara la presidencia del comité nacional republicano”, dijo la empresaria, quien apoya la candidatura del senador republicano John McCain.

La visita de Romney fue precedida por el estreno de un anuncio en español, protagonizado por Al Cárdenas, ex presidente del partido en la Florida, quien lo está introduciendo entre los principales contribuyentes financieros del estado.

Al tanto de la importancia que Cuba y Venezuela tienen entre el electorado en el sur de la Florida, Romney dijo que el auge del dúo Fidel Castro-Hugo Chávez, es una consecuencia de la falta de atención que Estados Unidos ha dado a la región.

“Castro unido a Chávez, con dinero del petróleo, representa una amenaza enorme a los derechos humanos y la democracia en Latinoamérica, y Estados Unidos no ha prestado la atención que debía ni realizado esfuerzos para mantener relaciones económicas y políticas excelentes con nuestros amigos en la región”, dijo el ex gobernador.

Para Romney, hoy día “hay dos Latinoaméricas: los países que hacen comercio con Estados Unidos y respetan los valores democráticos, y aquellos que están al lado de Fidel Castro y Hugo Chávez”.

Y, “ese rumbo no es bueno. Nuestro país tiene que darse cuenta de que hay que prestar atención a América Latina”, enfatizó.

A su parecer, “cada país está cayendo bajo la influencia de Castro y Chávez y su dinero. Y el mundo es pequeño y Chávez y Castro no solo están hablando entre ellos, sino con Irán y Corea del Norte. El potencial de daño a nuestros intereses es real. Y los Estados Unidos deben pensar de nuevo en América Latina y hacer de Latinoamérica una prioridad de nuestra política exterior”.

La solución, apuntó, radica en un plan de siete puntos que presentará esta noche ante la audiencia republicana y que lidia con temas como energía y petróleo, seguridad fronteriza, Cuba y Venezuela, narcotráfico, el acuerdo de libre comercio y la pobreza en la región.

“Lo primero que no debemos hacer es normalizar las relaciones con Cuba. En mi opinión, debemos mantener la presión viva, aislar a Cuba económica y diplomáticamente”, subrayó.

También, “debemos acordarnos de quienes son nuestros amigos. Y el dinero en ayuda que enviamos debe ir antes que nada a manos de nuestros amigos en Latinoamérica”, lo cual implica el incremento del comercio con la región.

“Para esto es importante que el Congreso apruebe los tratados de libre comercio. Debemos promover el libre comercio y promover el comercio que nos sea mutuamente conveniente”, dijo.

Aunque, “no voy a criticar a mi presidente”, Romney lamentó que después de la Guerra Fría, “muchos en Estados Unidos perdieron interés en lo que pasaba en Latinoamérica. Después del 11 de septiembre la cosa empeoró, nos concentramos en el Medio Oriente, pero la verdad es que debemos recordarnos que Latinoamérica está en nuestro continente y la vitalidad y dinamismo de Latinoamérica es importante para nuestro éxito como nación”.

Romney atribuyó el desinterés de Washington hacia la región a la opinión pública, “que juega un papel muy grande en Washington y muchas veces gobierna el día a día”.

En términos futuros, es un optimista. “En un año mi nombre será tan conocido como mi contendiente en la carrera presidencial porque en un año América estará concentrada en la carrera. Tendré el dinero suficiente y el apoyo necesario en la base, no solo del público pero también de los activistas de mi partido”, dijo. (Rui Ferreira/El Nuevo Herald).

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