Centro Carnival pide más dinero; la Comisión calla
RUI FERREIRA y ANNETTE LOPEZ-MUÑOZ/El Nuevo Herald
La Comisión de Miami-Dade respondió ayer con el silencio a la probable petición de $4 millones adicionales de subvención que prepara el Centro Carnival para las Artes Escénicas, al tiempo que los directivos del complejo cultural se apresuraron a desvincular sus dificultades de un supuesto desinterés del público hispano. Sólo tres de los 13 comisionados contactados por El Nuevo Herald dieron declaraciones, como tampoco lo hizo la oficina del alcalde Carlos Alvarez.
''En este condado, la separación entre los que tienen y los que nada tienen es cada vez mayor. Una cosa es proveer arte, y otra que un grupo se aproveche para promover su agenda'', sostuvo el comisionado Javier Souto. ``Todo esto no es más que una falta de seriedad. Esta gente no tiene palabra, hoy dicen una cosa y después otra. Y me refiero a esta gente que disfruta del centro, que tiene plata, propiedades y casas tremendas, que organizaron todo el centro y ahora no responden''.
La Comisión del Condado aprobó un préstamo de $14 millones la semana pasada para seguir sufragando los gastos de construcción del Centro Carnival, que costó $472 millones. Pero el miércoles, en declaraciones a The Miami Herald, sus directivos dijeron que deberán pedir más fondos debido a la escasa afluencia de público y una inesperada escalada en gastos.
''Es una vergüenza, porque mi pregunta es, si se sabía de este problema, por qué no se nos informó'', exclamó la comisionada Rebecca Sosa. ''Hay que hacer una revisión administrativa total porque el gobierno de este condado ya tiene destinados $3.5 millones anuales [para el centro] y esto que ahora se nos pide es más que esa suma'', añadió Sosa.
Su colega Carlos Giménez dijo preferir escuchar qué controles de gasto propone el Centro antes de decidir si aprueba aumentar la subvención.
En su explicación el miércoles de por qué el Carnival enfrenta un déficit en sus operaciones, el presidente del Fideicomiso del Centro de Artes Escénicas, Parker Thomson, mencionó que una de las razones era que no contaban con suficiente público hispano, comunidad que representa el 60 por ciento de la población de Miami-Dade.
Tras pedírsele ayer que ahondara en su comentario, Thomson dijo que la cita estaba fuera de contexto. Tanto él, como el presidente del Centro Carnival, Michael Hardy, fueron ayer menos categóricos y señalaron que no tienen datos que especifiquen qué público les está fallando.
''Los dos primeros meses la audiencia no fue fuerte'', dijo Hardy. ``Pero ahora el mercado hispano nos está encontrando y nosotros estamos en su búsqueda''.
Hardy especificó que hay conciertos, como el del mes pasado del guitarrista español Paco de Lucía, que se vendieron por completo.
El ejecutivo agregó que han rediseñado su aproximación al mercado latino, y ahora tratan de acercarse más a la comunidad para exponer su oferta.
Marco Casanova, presidente de la Asociación de Teatro Hispano, consideró que las condiciones económicas de la población latina la obligan a dejar asuntos culturales, como el Centro Carnival, en un segundo plano.
''Todavía está en el período de sobrevivencia y tiene sus prioridades en el entretenimiento y en cosas más económicas'', dijo.
Como muestra del precio de las entradas, los boletos para el concierto este domingo del cantaor flamenco Diego El Cigala van desde los $56 a los $83, más los $15 a $20 del estacionamiento.
Pero para Pedro Pablo Peña, director del Ballet Hispano de Miami, el principal problema sería la programación, que en su opinión cuenta con eventos hispanos de inferior calidad que los destinados al público en general.
''El hispano que conoce su cultura sabe lo que es bueno'', dijo Peña. ``Si le ponen a dos tipos tocando tumbadora y piensan que se van a desplazar al Carnival Center para verlos, y pagar una suma desproporcionada, se equivocan''.
La Comisión de Miami-Dade respondió ayer con el silencio a la probable petición de $4 millones adicionales de subvención que prepara el Centro Carnival para las Artes Escénicas, al tiempo que los directivos del complejo cultural se apresuraron a desvincular sus dificultades de un supuesto desinterés del público hispano. Sólo tres de los 13 comisionados contactados por El Nuevo Herald dieron declaraciones, como tampoco lo hizo la oficina del alcalde Carlos Alvarez.
''En este condado, la separación entre los que tienen y los que nada tienen es cada vez mayor. Una cosa es proveer arte, y otra que un grupo se aproveche para promover su agenda'', sostuvo el comisionado Javier Souto. ``Todo esto no es más que una falta de seriedad. Esta gente no tiene palabra, hoy dicen una cosa y después otra. Y me refiero a esta gente que disfruta del centro, que tiene plata, propiedades y casas tremendas, que organizaron todo el centro y ahora no responden''.
La Comisión del Condado aprobó un préstamo de $14 millones la semana pasada para seguir sufragando los gastos de construcción del Centro Carnival, que costó $472 millones. Pero el miércoles, en declaraciones a The Miami Herald, sus directivos dijeron que deberán pedir más fondos debido a la escasa afluencia de público y una inesperada escalada en gastos.
''Es una vergüenza, porque mi pregunta es, si se sabía de este problema, por qué no se nos informó'', exclamó la comisionada Rebecca Sosa. ''Hay que hacer una revisión administrativa total porque el gobierno de este condado ya tiene destinados $3.5 millones anuales [para el centro] y esto que ahora se nos pide es más que esa suma'', añadió Sosa.
Su colega Carlos Giménez dijo preferir escuchar qué controles de gasto propone el Centro antes de decidir si aprueba aumentar la subvención.
En su explicación el miércoles de por qué el Carnival enfrenta un déficit en sus operaciones, el presidente del Fideicomiso del Centro de Artes Escénicas, Parker Thomson, mencionó que una de las razones era que no contaban con suficiente público hispano, comunidad que representa el 60 por ciento de la población de Miami-Dade.
Tras pedírsele ayer que ahondara en su comentario, Thomson dijo que la cita estaba fuera de contexto. Tanto él, como el presidente del Centro Carnival, Michael Hardy, fueron ayer menos categóricos y señalaron que no tienen datos que especifiquen qué público les está fallando.
''Los dos primeros meses la audiencia no fue fuerte'', dijo Hardy. ``Pero ahora el mercado hispano nos está encontrando y nosotros estamos en su búsqueda''.
Hardy especificó que hay conciertos, como el del mes pasado del guitarrista español Paco de Lucía, que se vendieron por completo.
El ejecutivo agregó que han rediseñado su aproximación al mercado latino, y ahora tratan de acercarse más a la comunidad para exponer su oferta.
Marco Casanova, presidente de la Asociación de Teatro Hispano, consideró que las condiciones económicas de la población latina la obligan a dejar asuntos culturales, como el Centro Carnival, en un segundo plano.
''Todavía está en el período de sobrevivencia y tiene sus prioridades en el entretenimiento y en cosas más económicas'', dijo.
Como muestra del precio de las entradas, los boletos para el concierto este domingo del cantaor flamenco Diego El Cigala van desde los $56 a los $83, más los $15 a $20 del estacionamiento.
Pero para Pedro Pablo Peña, director del Ballet Hispano de Miami, el principal problema sería la programación, que en su opinión cuenta con eventos hispanos de inferior calidad que los destinados al público en general.
''El hispano que conoce su cultura sabe lo que es bueno'', dijo Peña. ``Si le ponen a dos tipos tocando tumbadora y piensan que se van a desplazar al Carnival Center para verlos, y pagar una suma desproporcionada, se equivocan''.
