Gobiernos locales critican recorte de impuesto
RUI FERREIRA, H. POLEO y J.C. CHAVEZ / El Nuevo Herald
Los gobiernos locales de Miami-Dade consideraron ayer devastadora la propuesta legislativa de retornar el impuesto a la propiedad al nivel del 2000-2001, y advirtieron que el recorte de ingresos que supone obligará a reducir servicios esenciales para evitar la bancarrota de ciudades y condados.
Los gobiernos locales de Miami-Dade consideraron ayer devastadora la propuesta legislativa de retornar el impuesto a la propiedad al nivel del 2000-2001, y advirtieron que el recorte de ingresos que supone obligará a reducir servicios esenciales para evitar la bancarrota de ciudades y condados.
''Si no obtenemos algo que pueda reponer ese dinero, no sé cómo vamos a poder ofrecer todos los servicios a los residentes de la ciudad'', aseveró el alcalde de Miami, Manny Díaz, quien no dudó en afirmar que estos recortes presupuestarios podrían llegar a ser ''devastadores'' para el municipio.
El plan legislativo, que el miércoles logró el apoyo de un comité de la Cámara, obligaría este año a los gobiernos locales a cobrar los impuesto que se pagaron en el 2000-2001, antes del actual auge de los valores de la propiedad, y limitar los aumentos tributarios subsiguientes a la inflación y el crecimiento demográfico.
De aprobarse, por ejemplo, el Condado dejaría de ingresar $613 millones, la Ciudad de Miami unos $103 millones y Hialeah $19 millones, según los cálculos de la Legislatura.
Sus defensores argumentan que los contribuyentes se encuentran ahogados por la presenta presión fiscal, y que las administraciones locales deberán encontrar la manera de ajustar sus gastos al nivel de lo que sus ciudadanos pueden pagar.
''Entiendo que de alguna forma debemos apoyar una reducción en los impuestos, pero me preocupa el impacto que esta medida pueda tener en las pequeñas ciudades, como Opa-Locka, por ejemplo'', advirtió la comisionada de Miami-Dade Bárbara Jordan, durante un animado debate sobre el tema en el pleno de la Comisión.
Un estudio presentado por la Asociación de Condados de la Florida disputó la percepción de que los gobiernos locales han malgastado la avalancha de ingresos producto del estratosférico aumento del valor de las propiedades.
El ritmo de gasto de los gobiernos locales ha seguido al crecimiento de la inflación y el crecimiento de la población, según el informe. Pero las cifras que utiliza el estudio para calcular la inflación están basadas sólo en los productos que suelen consumir las administraciones públicas, y no en el índice usado por el gobierno federal.
''Los gobiernos locales no compran las mismas cosas que un hogar'', explicó el economista Hank Fishkind al presentar el estudio en Tallahassee, según Associated Press.
``Los gobiernos locales no se dedican a comprar comida. Lo que compran es pensiones, lo que compran es mucha gasolina, compran muchas cosas que son muy caras''.
El informe asegura que el impuesto a la propiedad recaudó $11,400 millones más entre 1999 y el 2005, de los que $4,200 millones fueron a los distritos escolares, $3,900 a los condados y $1,700 millones a las ciudades. Alrededor de $1,000 se invirtieron en seguridad pública.
''Nuestros residentes nos piden más policías, pero la Legislatura nos quita el dinero para darlos'', dijo el alcalde Díaz. ``Si no podemos ofrecer los servicios, los gobiernos a nivel local son los que quedan mal, no los legisladores en Tallahassee''.
El alcalde de la ciudad de Hialeah, Julio Robaina, advirtió que cualquier rebaja que se aplique en los impuestos a la propiedad debe ir aparejada de una estrategia de fondo, para que esos recursos que dejarían de percibir los municipios regresen a las arcas de los gobiernos locales por otra vía.
''No sé qué plan sea el mejor'', manifestó el alcalde, quien agregó que la carga representada por los impuestos a la propiedad es un tema sensible que debe ser analizado pensando en las consecuencias a mediano y largo plazo.
''Mi filosofía de gobierno no me permite apoyar un mecanismo de rebaja sin antes tener a la mano una llave para la cobertura de nuestros proyectos y servicios esenciales'', advirtió.
Robaina, quien estuvo presente en la sesión legislativa estatal a comienzos de semana, comentó que había sostenido reuniones de alto nivel con miembros de la Cámara de Representantes en Tallahassee para ventilar aspectos relacionados con el tema de las rebajas.
''Hialeah tiene uno de los impuestos a la propiedad más bajos de la Florida y nuestra población supera las 230,000 personas ¿Se imagina usted lo que significaría un recorte sin propuestas de financiamiento?'', se preguntó.
''Hay 18 proyectos urbanos por desarrollar, una academia de policías con 30 jóvenes enlistados, proyectos sociales, bomberos...todos esos programas y servicios son esenciales y requieren dinero. Quisiera saber de dónde los vamos a sacar'', dijo Robaina.
Tras una larga discusión, la Comisión de Miami-Dade decidió postergar cualquier acción al viaje la próxima semana de su presidente, Bruno Barreiro, a Tallahassee.
''El problema es siempre el mismo. Sabemos que nosotros contribuimos mucho más al norte, a Tallahassee que el dinero que ellos nos mandan", dijo el comisionado José ``Pepe'' Díaz.
La única voz discordante, fue la del comisionado Joe Martínez, quién no le dio mucha importancia a lo decidido el miércoles en la capital del estado.
''Para decirles la verdad, tengo una impresión diferente. Creo que ellos no tienen la intención de ir más allá de lo que han ido, apenas necesitaban algo que colocar en el papel. Realmente lo que afecta a la gente son los seguros altos, no tanto los impuestos'', dijo Martínez.
Barreiro añadió que, a su regreso de Tallahassee, organizará una audiencia sobre el tema para que el público se manifestarse.
