20 agosto 2007

Los hispanos llegan a Ocala para quedarse

RUI FERREIRA / El Nuevo Herald
OCALA, Florida

Hace 15 años en Ocala el tráfico era tan raro que la gente se sentaba en medio de la principal avenida, la 200, y mataba el tiempo apostando al número de autos que se detenían. Ahora el tráfico es tan intenso que el municipio ha decidido construir un par de pasos peatonales elevados en lugares clave para que la gente pueda cruzar la vía.

Los carros que circulan son también un ejemplo claro de los nuevos tiempos que vive esta ciudad unas 300 millas al noroeste de Miami, que se ha convertido en una meca virtual para los hispanos. De los espejos retrovisores cuelgan banderitas de países como México, Colombia, Honduras, Cuba, Puerto Rico y Nicaragua.

''Esto ha cambiado mucho; en los últimos tiempos ha llegado todo tipo de personas, los más son puertorriqueños que vienen de Nueva York, pero últimamente están llegando mexicanos y cubanos de Miami'', dijo el dominicano Dionisio Ramírez, dueño del Mercado Pueblo, un establecimiento donde se puede encontrar todo tipo de comida latinoamericana, incluso cocinada.

Según Ramírez, quien se instaló en Ocala hace 15 años, la llegada de gente de Miami comenzó a tomar fuerza hace unos tres años, cuando ''la gente subió para acá escapando de los huracanes''. Una decisión que, en no poca medida, también tuvo que ver con la reducción del impuesto a la propiedad ya que ''la comisión tiene el firme propósito de tener un impacto y que éste favorezca al ciudadano'', dijo la viceadministradora del condado de Marion, Gisela Salas, ex supervisora de Elecciones en Miami-Dade.

La tasa de amillaramiento es 3.49 por ciento, casi la mitad del año pasado. En contrapartida, el valor de las casas ha subido. El acre de terreno promedio está entre $30,000 y $40,000, pero hay zonas donde vale $25,000.

''Eso estimula a la gente a venir, no hay duda de eso, pero también contribuye al desarrollo de nuestro negocio'', dijo el arquitecto Rolando Sosa, en cuyo despacho han nacido muchos edificios de la ciudad.

Algo que destacan muchos que conversaron con El Nuevo Herald es que en Ocala hay un clima de negocios que ayuda a los recién llegados a establecerse, y tanto el Departamento de Viviendas como el Condado tienen políticas de ayuda a los comerciantes.

''Aquí la disciplina es seria; si te pones a inventar, se terminó la ayuda que te dan. Este es un mundo muy americano, pero abierto a los demás'', explicó Sosa. Un ejemplo claro de la adaptación de ese ''mundo americano'' a los recién llegados es la rápida decisión que tuvo que tomar el Star-Banner, el único diario de Ocala, propiedad de The New York Times Co., que rápidamente se agenció una publicación en español, Voz Latina.

''Aquí ha habido realmente un gran boom en materia de recepción de hispanos, y aunque últimamente las cifras se han detenido, el mercado [hispano] sigue robusto. Vivo aquí desde 1991 y cuando llegué esto era un condado de dos razas, anglos y negros. Pero en los últimos 10 años los hispanos han cambiado esa imagen'', señaló el director del Star-Banner, Tom McNeff.

Una anécdota de la rápida evolución de esta ciudad cuenta como hace un par de años la fiscalía estatal pidió ayuda al periódico para que uno de sus periodistas sirviera de intérprete a la víctima de un delito, quien no hablaba inglés. ''Fue un abrir de ojos para el condado, se dieron cuenta de lo que estaba pasando a nuestro alrededor'', añadió.

En este sentido, Voz Latina ha servido para tender puentes entre las dos comunidades de idiomas diferentes y ''fue una forma de darle a la comunidad hispana una voz que no tenía'', enfatizó McNeff.

''Los hispanos nos han traído una dinámica y un movimiento que no había aquí'', agregó el periodista.

Un ejemplo de ello es la fachad del Mercado Pueblo, un mural informal donde se anuncia de todo, desde la venta de una cama hasta una oferta de trabajo y los servicios de abogados o contadores. Con sus hojas de colores colgadas, de lejos parece una tapicería de México o de Guatemala.

La semana pasada no había un solo anuncio que indicara que alguien se marchaba del pueblo. ''La gente te lo dice claramente, que de aquí no se va. Una vez que llegas a Ocala no hay marcha atrás'', dijo el dueño de un negocio de electrónica, el cubanoamericano Lionel Remigio, que se fue de Miami hace un año.

Y Ramírez no lo desmiente: ``Yo, de aquí me voy para el cielo''.

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19 agosto 2007

Los hispanos cambian el rostro de Ocala

RUI FERREIRA / El Nuevo Herald
OCALA, Florida

Hace muchos años, incluso antes de que en el siglo XIX el patriota y poeta cubano José Martí paseara por sus calles o arengara a los trabajadores tabacaleros a los cuales defendió y sobre quienes escribió, a Ocala, sus historiadores ya le decían ''El Dorado'', como quien habla de una Tierra Prometida.

Hoy es más que eso. Es casi una meca del buen vivir, y los inmigrantes hispanos están llegando por centenares, según residentes.

Son tantos que su número le ha permitido al arquitecto cubanoamericano Rolando Sosa formar 14 equipos de fútbol divididos en tres ligas. Y los jugadores proceden de todos lados: de México, de Colombia, de Nicaragua y otros países centroamericanos y del Caribe, como Haití. Incluso uno de los entrenadores vino de Jamaica.

''Tenemos más jugadores que restaurantes hispanos'', dijo Sosa jocosamente el martes a El Nuevo Herald, mientras vigilaba el entrenamiento de los equipos, de donde saldrá el que representará a la ciudad en la Copa de TV Azteca en Orlando, el próximo mes.

''Esto ya no es lo que era, la población hispana está creciendo rápidamente, y las ligas son un indicio'', adujo Sosa el día anterior, en su atelier en el downtown de Ocala.

Situada unas 300 millas al noroeste de Miami, la ciudad no ha cambiado mucho desde hace dos siglos. De hecho sigue siendo el mismo lugar apacible, con la misma arquitectura de ladrillo oscuro e imponente, y pese a que la industria tabacalera ha sido sustituida por la cría de caballos de paso fino, esta urbe de unos 46,000 habitantes es cada vez más un imán para los que quieren escapar de la locura de las grandes áreas metropolitanas.

Particularmente de Miami.

''En Miami están todos locos. Locos de remate con los precios de las casas, los impuestos a la propiedad, la falta de espacio en las escuelas, el transporte que es una barbaridad. Aquello es una locura'', resumió Anie Brioso, una madre cubanoamericana, divorciada y con dos hijos, que hace dos años no aguantó más, montó sus pertenencias en un camión y puso rumbo al norte. Ahora tiene un próspero establecimiento de joyas, ropa y zapatos. ''En medio del campo'', como le gusta decir.

Lo mismo hizo Lionel Remigio, un especialista en electrónica con negocio propio que un día no pudo lidiar más con el alza de los impuestos y el costo de vida en el sur de la Florida y vino para Ocala. Gisela Salas, quien fue supervisora de elecciones de Miami-Dade, es ahora la subadministradora del Condado de Marion, que incluye a Ocala.

Según una investigación informal de El Nuevo Herald durante un par de días en la ciudad, esas tres personas son parte de los cientos de nuevos pobladores hispanos que han llegado aquí en busca de una nueva vida, en un lugar donde las casas tienen aún un precio accesible, los impuestos son razonables, las escuelas cuentan con espacio para todos y el tráfico fluye sin complicaciones.

''Aquí hay casas que cuestan $1 millón, que en Miami no se venden por menos de $5 o $6 millones. Ahora, imagine lo que es posible hacer con algo inferior a eso, como una casa de dos cuartos para una familia hispana comenzar su vida. Por eso la gente está viniendo'', sostuvo Sosa, apuntando hacia el diseño de una mansión colgado en la pared de su atelier.

Ocala parece ser también un lugar de retos profesionales porque, al contrario de Miami, entre otras razones, todavía hay mucho por hacer.

''Nosotros nos fuimos de Miami porque allí está todo inventado, no hay nada que inventar'', explica con simplicidad Lola M. González, una investigadora privada que preside el Hispanic Business Council, de momento agrupado dentro de la Cámara de Comercio de Ocala, pero un fuerte indicio de la pujanza de la inmigración hispana.

Pero, además, si a González le atrajo la oportunidad de inversiones, ya Salas escogió Ocala para desarrollar su carrera profesional, incluso más allá de su jubilación el próximo año, cuando piensa volver a la universidad.

''¿Quién diría que una cubanita iba a terminar aquí, en esta posición?'', se preguntaba este lunes Salas mientras señalaba con un gesto a las decenas de diplomas que cuelgan en la pared de su despacho, reflejo de una carrera de casi 30 años en la política de la Florida.

''Vine porque en esta zona hay una verdadera necesidad de personal con experiencia en gobiernos locales. Por eso quise este puesto'', dijo Salas, quien ha desarrollado un programa de apoyo a los pequeños negocios en manos de minorías.

Datos oficiales indican que en Marion viven unos 29,000 hispanos, la segunda minoría en tamaño después de los 39,000 afroamericanos.

Pero todo el mundo parece coincidir en que el crecimiento de los hispanos en los últimos años ha sido tan rápido que ha sido necesario que en el condado todos se adapten con rapidez a esta nueva realidad.

''Las empresas, los bancos, los servicios, están buscando urgentemente personal bilingüe. En las tiendas ya se habla español'', comentó Salas.

''Todas las semanas abre un negocio donde hay un hispano involucrado'', enfatizó González.

''Tuvimos que comprar un periodiquito en español y convertirlo en un semanario comunitario con noticias de donde vienen nuestros lectores'', añadió Allen Parsons, el editor del diario Star-Banner, que todos los viernes distribuye Voz Latina, un semanario con una tirada de 9,000 ejemplares.

Las autoridades y los activistas comunitarios como Salas y González insisten en que es difícil determinar el número exacto de inmigrantes hispanos que han llegado a la zona de Ocala en los últimos años.

Lo que sí saben es que llegan mayoritariamente de dos áreas: Miami y Nueva York.

De ambos lados arriban huyendo del aumento del costo de la vida, en busca de un trabajo más tranquilo y un ambiente limpio para criar su familia.

''Mucha gente llega aquí sin familia, vienen solos, y en la medida que nos vamos conociendo terminan haciéndose amigos, y eso nos une'', explicó González, quien vive en la zona hace ya casi 10 años y extraña ''muchísimo'' a Westchester, donde vivía desde que llegó de Cuba como refugiada al inicio de las década de 1960, cuando era sólo una niña.

Pero también llegan directamente de otros países.

Es que, gracias a la industria de la cría de caballos de paso fino, Ocala tiene ya una inmigración que no pasa por las grandes metrópolis estadounidenses. El cuñado de Brioso vino de Colombia y estableció uno de los principales criaderos de caballos de la zona, que abastece los gustos hípicos de estrellas de cine, políticos presidenciables y grandes empresarios. Colombia es uno de los principales países del mundo en la cría de esos equinos.

La semana pasada, Jennifer López y Marc Anthony estuvieron en Ocala mirando caballos, y cenaron en un lujoso restaurante donde el chef, que es anglo, ha tenido que aprender español para atender mejor a sus clientes.

''Nos hemos dado cuenta de esta inmigración directa porque por mi trabajo me he encontrado con todo tipo de gente'', explicó Salas, reflejando cómo el arribo de nuevos inmigrantes hispanos a Marion de cierta manera ha tomado a sus autoridades por sorpresa. ''Esto es todavía un pueblo de campo, no es una gran ciudad; pero de todas maneras, la gente está viniendo y se está adaptando'', añadió.

El Condado de Marion fue fundado el 25 de marzo de 1844, y a partir de ese día comenzó la formación de la ciudad de Ocala alrededor de unas 10 cuadras cuyos restos constituyen hoy el centro de la ciudad.

En esa época, la tierra era barata. Hoy es un poco más cara, pero aún se puede comprar edificios en el centro. ''Que alguien me diga si yo en Miami puedo comprar un edificio frente al tribunal federal, o los dos mayores bancos de acá. ¡Por favor!'', exclamó González, quien además de su negocio de investigaciones ha invertido en bienes raíces.

''El que viene para Ocala no se va más nunca'', precisó González.

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09 junho 2007

Pactan corte récord del impuesto a la propiedad

RUI FERREIRA / El Nuevo Herald

La Legislatura de la Florida anunció ayer el mayor recorte en los impuestos a la propiedad de toda la historia del estado. Tras dos intentos fracasados de senadores y representantes por llegar a un acuerdo, así como la programación de una sesión especial que comenzará el próximo martes, los líderes de la mayoría en ambas cámaras acordaron reducir ese gravamen en $31,600 millones en los próximos cinco años.

Esto implica una rebaja promedio de $1,300 por casa, o sea, el 44 por ciento. Los recortes afectarán a todo tipo de propietarios, sean residenciales o comerciales, sea su residencia primaria o no, pero no afectarán los distritos escolares.

Sin embargo, el proyecto todavía tiene que ser aprobado en las dos cámaras, y se prevé una fuerte resistencia por parte de algunos legisladores y gobiernos locales.

El recorte está dividido en dos partes, anunciaron en un comunicado conjunto el líder de la mayoría en la Cámara, Marco Rubio, y el del senado, Ken Pruitt.

Por un lado, con entrada en vigor en el año fiscal 2007-2008 que comienza el 1 de octubre, las ciudades y los condados deberán reducir los impuestos y llevarlos al nivel del 2006-2007. Por otro lado, deberán hacer otro recorte entre el 3, el 5, el 7 o el 9 por ciento, basándose en una fórmula que tiene en cuenta el nivel de recaudación de impuestos de los últimos cinco años. En Miami-Dade, el recorte sería del 7 por ciento. Para que entre en vigor sólo hace falta la aprobación de la Legislatura, y representa una reducción de $15,600 millones.

La segunda parte del recorte implica un incremento en la exención a las propiedades primarias, o sea, la residencia donde vive la persona, y se calcula que el promedio de ahorro por contribuyente sería de unos $1,300 en toda la Florida, a partir del año fiscal 2008-2009.

En este caso, los propietarios recibirán una exención del 75 por ciento en los primeros $200,000 del valor de la casa --la exención actual es de $50,000-- y un 15 por ciento de exención en los $300,000 siguientes. O sea, el primer medio millón queda reducido por las exenciones, pero no así los valores superiores que serán tasados a su valor normal previsto por la ley. Esta última parte, además de la aprobación de la legislatura, necesita la de los electores, mediante un referendo que está marcado tentativamente para el 29 de enero del 2008 y representa una reducción de $16,000 millones.

Pero uno de los artífices de este proyecto, el líder de la Cámara de Representantes, todavía no canta victoria.

''Todavía quedan varios capítulos en esta historia. Todavía tenemos que votar en la Legislatura, y va a haber mucha gente en contra. Esto es sólo un acuerdo entre los liderazgos, y va aparecer mucha gente cabildeando en contra, abiertamente y no; los gobiernos locales van a poner mucha resistencia'', dijo Rubio a El Nuevo Herald.

Por ello, ``le estoy diciendo al pueblo que siga llamando a sus representantes, que sigan presionando a los gobiernos locales, a los condados, porque todavía tenemos una batalla seria por delante''.

Para el representante republicano, que empeñó gran parte de su capital político en este proyecto, el recorte ``es una consecuencia del hecho de que el pueblo se ha hecho escuchar, del desborde de la gente en las reuniones públicas, pero no hemos terminado, y las manifestaciones deben seguir''.

A consecuencia del recorte en los impuestos a la propiedad, en términos prácticos el Condado de Miami-Dade verá bajar sus ingresos en los próximos cinco años en un 26.5 por ciento y la Ciudad de Miami en 25.6 por ciento. A esto se añade una reducción de 22 por ciento en los ingresos recolectados en las áreas no incorporadas.

Ayer, tras el anuncio del recorte en Tallahassee, las reacciones en el sur de la Florida no se hicieron esperar. No fueron unánimes.

El alcalde de Miami, Manny Díaz, se mostró satisfecho, y dijo que su equipo de finanzas trabajará este fin de semana para analizar las cifras y el impacto que la medida tendrá en la ciudad. ''En términos preliminares, es algo que está dentro de los parámetros que habíamos estudiado y que formaba parte de la propuesta que hicimos hace meses y por la cual habíamos cabildeado'', señaló el alcalde.

Pero para el comisionado del condado Carlos Giménez, la reforma del sistema de exención de impuestos a las casas primarias es cuestionable.

''Como está planteado ahora, la gente va a terminar pagando más, porque es un porcentaje del valor de la propiedad, no una cifra fija. Por lo demás no tengo problemas, tuvimos enormes ingresos en los últimos años y el gobierno [condal] debe controlar su crecimiento'', dijo Giménez. Pero ''tengo un problema con las nuevas exenciones, porque mucha gente va a tener que mudarse por eso. Mucha gente va a descubrir que no puede pagar [el impuesto]'', añadió.

Sin embargo, la comisionada Rebeca Sosa vio el anuncio como ''buena noticia'', y ''un buen compromiso'' aunque ''no sea el plan final''. ''El pueblo está pidiendo rebaja en los impuestos y esto responde a sus necesidades. El plan no exige recortes draconianos a los gobierno, pero los pone a dieta. Hay mucha tela por donde se puede rebajar los gastos sin afectar los servicios'', dijo la comisionada.

Una opinión similar es la del comisionado Joe Martínez.

''Es muy temprano para saber el impacto que va a tener esto en el Condado, pero siempre y cuando la reducción sea sustancial, el Condado va a sobrevivir y mantendremos los servicios básicos'', opinó Martínez.

A su vez, el comisionado José ''Pepe'' Díaz tiene una duda: ``Aquí hay que bajar los impuestos lo más posible para ayudar a las personas, pero quiero saber, ¿cuál es la ayuda del estado para ayudar a los gobiernos locales y no afectar los servicios del pueblo?''.

''¿Cuánto nos van a donar por esos recortes?'', insistió.

Este recorte, considerado el mayor en la historia del estado es, aun así, un poco menor que el compromiso que el gobernador Charlie Crist había propuesto después que la Cámara y el Senado no llegaron a un acuerdo en la sesión que terminó el 14 de mayo.

Pero es lo que Rubio tenia en mente, desde el principio.

''Siempre apuntamos hacia esto, una reducción sustancial de $1,300, o sea un 44 por ciento, y lo logramos'', dijo en una conversación telefónica con El Nuevo Herald.

La Cámara quería un recorte de $50,000 millones en los próximos cinco años, a lo que el Senado contrapuso una oferta de $20,000 millones. Transaron por los $31,600 anunciados.

El martes comienza la sesión especial de la Legislatura para discutir la propuesta, pero el lunes se reunirá el comité conjunto de impuestos a la propiedad para revisar el acuerdo.

Los reporteros Ketty Rodríguez y Daniel Shoer contribuyeron a esta información.

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